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Muchas personas que no conocen la lengua de señas, piensan que las señas que realizan los sordos para comunicarse son un montón de pantomimas. Sin embargo, no es así. Yo estudio esta lengua desde hace dos años, y aún me falta mucho para comunicarme en forma fluída con los sordos, no tengo velocidad para hablar ni para entender, y me falta aprender muchísimas señas. Además, por ser una lengua viva, como cualquier otra, está en permanente crecimiento y evolución, por lo cual debemos estar siempre en contacto con sus creadores, LOS SORDOS. Las personas sordas han demostrado su gran inteligencia al crear una lengua que les permite comunicarse, que tiene una ESTRUCTURA Y REGLAS GRAMATICALES PROPIAS, no copiadas del lenguaje oral. Los oyentes aprendemos a hablar escuchando a los adultos, pero los primeros sordos que han creado las lenguas de señas en cada país, TUVIERON QUE INVENTAR UN LENGUAJE. El sordo tiene muy desarrollada la inteligencia visual, y esto les permite hablar con naturalidad en un LENGUAJE EN 3 DIMENSIONES Y EN MOVIMIENTO (cosa no tan sencilla para el oyente). También los oyentes que la estudiamos nos beneficiamos, ya que aprendemos a ser más observadores, y prestar más atención a cada gesto y movimiento, enriqueciendo nuestro nivel de percepción. Es sabido que el desarrollo de la inteligencia depende de la adquisición de un lenguaje que permita estructurar el pensamiento, por lo cual es fundamental que el niño aprenda un lenguaje lo más tempranamente posible. El niño sordo, por sus características, puede aprender rápidamente y a edad muy temprana la lengua de señas (hasta los bebés comprenden algunas señas), pero le lleva muchos años y mucho esfuerzo aprender a hablar en forma oral. Si tiene padres oyentes, tratará de aprender la lectura labial desde muy pequeño, por el esfuerzo que hace para comprender qué le están diciendo. Pero para que ese niño pueda expresarse plenamente, pasarán muchos años. Es por esto que considero que prohibirle al niño sordo hablar en lengua de señas y aprender sólo el oralismo, es negarle el derecho que tiene todo ser humano de adquirir tempranamente un lenguaje que le permita estructurar el pensamiento, expresarse, comunicarse y desarrollar su inteligencia. El niño sordo puede hablar lengua de señas, y además aprender a hablar y aprender lectura labial, una cosa no quita la otra, al contrario. Entiendo que muchos padres oyentes de niños sordos se inclinan sólo por el oralismo, con la intención de que en el futuro sus hijos se integren a la sociedad de oyentes. Pero no deben olvidar que son muy pocos los sordos que logran hablar de una forma comprensible para los oyentes, la mayoría no entienden muy bien lo que le dice el sordo, con lo cual el oyente se pone nervioso y le entiende menos, y el sordo no logra comunicarse. ¿No sería mejor que hiciéramos nosotros el esfuerzo, aceptar que son sordos, que se comunican perfectamente bien en su lengua, la lengua de señas, y proponer que haya intérpretes en todos los lugares donde sea necesario? . O mejor aún, ¿por qué no incorporar personas sordas en diferentes lugares y puestos de trabajo, además de intérpretes?. En la época que estamos viviendo, donde los valores morales y la ética están desapareciendo, esto parece un planteamiento ridículo. ¿Quién se preocupa hoy por los derechos del discapacitado, cuando millones de argentinos están pasando hambre y no vemos soluciones?. Pero como dice el viejo refrán "no está muerto quien pelea", mientras estemos aquí debemos seguir luchando con la esperanza de hacer entre todos un mundo mejor. Por eso creo que la mejor forma de que un niño con cualquier característica se integre plenamente a la sociedad, es que se sienta amado y aceptado tal cual es. Prohibirles su lengua o no darles la oportunidad de aprenderla, es negarles una parte importantísima de su identidad y una forma de expresión que les pertenece. El sordo es sordo, y no tiene que convertise en algo diferente para ser aceptado. Nunca podrá mostrar con orgullo sus logros si siente vergüenza o incomodidad por ser sordo, tampoco luchará por sus derechos, y se volverá dependiente de los oyentes. Si nosotros nos consideramos seres "capacitados", es nuestra responsabilidad generar un entorno donde los sordos sean tenidos en cuenta y puedan desarrollarse, crecer, estudiar, trabajar, y vivir libremente, con todo lo que necesitan. ¿ESTAMOS CAPACITADOS PARA BRINDARLES ESTO?. Si no lo estamos, seamos sinceros. Mientras tanto, los sordos siguen esperando el apoyo y la comprensión de quienes somos la mayoría, y como toda mayoría, a veces nos creemos superiores o más importantes. Aprendamos de los valores éticos y morales de los sordos, ellos trabajan muy duro para superarse y para integrarse a la sociedad, pertenecen simultáneamente a dos culturas, y son ellos los que realmente nos tienen paciencia y nos aman con todos nuestros errores y defectos. Quiero decirles a todos los sordos que le lengua de señas me parece maravillosa, que es sumamente rica y expresiva, y les agradezco que nos brinden a los oyentes la oportunidad de aprenderla. Espero que algún día en nuestro país logremos lo mismo que en otros países como Finlandia, donde la lengua de señas finlandesa es un idioma oficial, y se ofrece en los colegios como segunda lengua para los niños oyentes. Esto es un excelente ejemplo de NO-DISCRIMINACION. Lograr el reconocimiento de la Lengua de Señas Argentina como idioma oficial, es el primer paso en la lucha por los derechos de las personas sordas, y por la aceptación de su identidad y su cultura. SEAMOS SOLIDARIOS. MILES DE SORDOS ESPERAN NUESTRO APOYO. María Inés Di Pietro
EXTRAÍDO DE: :http://www.sitiodesordos.com.ar/art_midp.htm
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